viernes, 9 de julio de 2010

Cajas de té

Hasta no hace demasiado tiempo atrás, la infusión del té parecía ser consumida mayoritariamente por chinos, mujeres mayores de 50 años e individuos que estuvieran padeciendo de alguna enfermedad. En aquellas épocas doradas, si alguien osaba ofrecerle un té a una persona que no estuviera dentro de los grupos antedichos, éste contestaba como si lo estuvieran ofendiendo: "¿Me viste cara de enfermo?" ¡Esos eran machos, carajo!
Sin embargo, en los últimos años ha ocurrido una suerte de pequeña revolución en este aspecto. El té ha sido lamentablemente reivindicado. Ya no es nada inusual ir de visita a una casa ajena y que se nos ofrezca esta infusión con el mayor descaro. Y la situación se agrava cuando nos dicen "Tengo té común, de tilo, de manzanilla, de naranja, de boldo, de frutilla, de hierbas verdes (¿?) y canela". Pero, ¿qué es esto, señores? ¿Nadie ha reparado en que tal variedad significa que esa persona tiene problemas psicológicos y que necesita compensar su vacío con sabores de té? Y si nos ofrecen tántos sabores es porque hay gente que los acepta. Entonces cabe preguntarse ¿dónde quedaron aquellos machos que sentían como una afrenta que alguien les ofreciera un té?
Pero la situación todavía empeora cuando uno nota que la infusión que nos ofrecen viene dentro de una caja de madera, primorosamente decorada y con compartimentos para cada sabor. Cuando el oferente nota que estamos mirando la caja, aprovecha para darnos siempre el mismo discurso "¿Viste qué linda caja de té? La compré en el puerto de frutos del Tigre". Y es allí cuando uno comprende todo: No nos ofrecen el té porque piensan que le será agradable a nuestro paladar sino para mostrarnos esa ridícula caja. Y digo que es ridícula porque el té ya viene en caja cuando uno lo compra, señores. ¿De dónde viene esa necesidad de cambiarlo de recipiente? Me dirán que lo cambian de caja porque en la que viene no tiene dibujadas florcitas. Mejor así, contestaré; por lo menos la caja original no hace el ridículo.
(Comienzan a sonar trompetas heróicas) Es por lo todo lo que escribí arriba que machos como yo -aunque estamos en peligro de extinción- nos resistimos a tomar té. Jamás cederemos ante la oferta de tan despreciable brebaje. Bueno, salvo que estemos verdaderamente enfermos y sólo podamos tomar un tecito común con limón y miel. O quizás cuando tengamos el estómago revuelto; en cuyo caso no viene mal un té de hierbas verdes o de boldo. O tal vez cuando necesitemos conciliar el sueño después de todo un día de actividades de macho; por lo que no nos negaremos a un tilo. Por ahí podremos apurar un té de frutillas si sentimos nuestra masculina garganta amarga. O quizás uno de manzanilla al notar nuestra piel reseca a los efectos de hidratarla. En última instancia, podríamos aceptar uno de canela si necesitamos sentir un sabor sutil y delicado después de consumir comidas de machos. Por que -como dije antes- somos muy machos, es que fuera de estos casos jamás consumiremos té.
Ahora los dejo, porque me voy a hacer una escapada al puerto de frutos del Tigre para comprar una cosita que ando necesitando (Fin de las trompetas heróicas).

19 comentarios:

Pupolina dijo...

No puedo creer que hago el primer pri de toda mi vida sin que vos me ayudes :p

He visto cosas peores que las cajitas de té. Estas cosas peores se llaman "La dulcera" Es más enchastroso si es que la palabra existe, porque no pasas saquitos a otra caja, sino dulce de leche o mermelada, cosas melosas en otro tarro.

-º-º-º- Flor, La Negadora dijo...

Aguante el TE fantasma!!!
Aguante el puerto de frutos de Tigre.
Soy fanatica del TE de primera hora.

Es cierto lo que decis, el TE no era muy de macho... pero tampoco lo era el sushi al principio y todo cambia, todo se transforma como dice JORGE DREXLER.

Saludos

reina dijo...

Te faltó el té de frutos rojos... ese sí que es bien para machos.... jaja
Me encantó esta entrada... yo era de las que no tomaban té ni enferma y ahora con con esta variedad de vez en cuando un tecito te tomo... jaja
Saludos fantasma...!!

Natalia Alabel dijo...

"¿Nadie ha reparado en que tal variedad significa que esa persona tiene problemas psicológicos y que necesita compensar su vacío con sabores de té?"

Una verdad grande como una casa. Bueh, al menos es mi caso :P

Ari dijo...

A mí me gusta más el té que el mate o el café. Pero bueno... Soy mujer. Nos gusta el té y los zapatos lindos. (?)

Capitana del Espacio dijo...

Te juro que estoy esperando a mudarme para sacar a relucir mi cajita de té, la amo!! :)

Monstruo dijo...

Muy identificada, cuando era más chica pasé por una etapa de adicta total al te en la que me tomaba como 5 tazas al día. Terrible.
Después pude abandonar el habito (?).
En el verano pasé por un momento de mierda y le empecé a entrar duro al coctail te de tilo + flores de Bach + Armonil y ahi volvió mi temita con el te.
Ahora releo lo que escribo y suena medio perturbado de mi parte pero no es para tanto che.
La cosa es que no tengo de esas cajas de madera con tapa de vidrio que permite ver todos los compartimientos pero estaria bueno tener una, lo malo es que no son muy practicas porque suelen ser grandes y guardarlas en la alacena se complica.
El temita es que ahora tengo varias cajitas guardadas con las distintas variedades de té que tengo: ek de limon y frutilla, el de vainilla, el verde, el de tilo y el green hills clásico.
El de vainilla garpa a lo loco.
Y nada, no tengo de esas cajitas y no hago alarde de que tomo te pero nada, si vas al puerto de frutos traeme una y me la mandas a casa por FedEx @.@

Saludoos.-

Monstruo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Despe dijo...

Es un drama nacional... por cuanta casa voy, hay caja de madera pintada con tés. Y la verdad, la verdad, a mí nunca me gustó el té. Un garrón... porque no puedo sentirme "macha" mientras les veo la cara de decepción por no poder florearme sus cajas decoradas.

Amo el capucchinno, aunque asumo que para usted, también debe ser de poco macho, ¿no?

Lol-it! dijo...

aaaajajajaj ¡genial!

No me lo había puesto a pensar, pero posta, nunca vi hombres tomando te (a excepción de padre/hermano y solo cuando están enfermos, a consecuencia de lo rompepelotas que es madre con "tomate un te con miel).
Si, se ofrece; pero ninguno lo acepta!
Yo creo que hay que ser bien macho para bancarse un te de frutilla, eh!
Y, opr favor, en la próxima entrada subí la foto de la cajita que hayas comprado ;)

Anónimo dijo...

deja de perder tiempo con las teclas de la computadora y anda a cambiarle los pañales a cerati al fleni; o pajeate con los diez dedos pero por favor deja de ensuciar la blogosfera!

El Fantasma de Belgrano dijo...

Qué raro es que justo opinás eso sin siquiera loguearte! Hay que hacerse cargo de lo que uno opina, amigo/a.
Te cuento que no voy a dejar de escribir la boludeces que se me ocurran (y menos porque un cobarde como vos así lo quiera). Así que el mejor consejo que puedo darte es que no leas más lo que escribo, porque va a seguir habiendo cosas nuevas. Estás en tu derecho de no leer y yo en mi derecho de seguir escribiendo. Qué linda es la democracia, no?

reina dijo...

No se pueden NO admitir mensajes anónimos...?
Con qué facilidad se insulta detrás del anonimato...
Qué vergüenza... qué cobardía...!!!

La rubia tarada dijo...

Primera (vez que lo visito)!

Yo nunca tomo té. El té "común" (que se llama té de té) es horrible, el de tilo no me hace nada, el de hierbas verdes no lo conocía y la canela creo que sólo me gusta en el arroz con leche. No sé si hay cosa tan rara y de tan mal gusto que el té de lechuga. Por Alá, gente! En qué cabeza cabe hacer té de lechuga?!

Not just a moustache dijo...

a lo mejor es por las 10 o 12 tazas de café que consumo durante el día para mantenerme despierto, que el hígado me ha comenzado a fallar.
el médico, gran marica, mejor gastroenterólogo me recomendó sustituir el café por tacitas de TÉ

qué hago? me dejo morir o sucumbo ante tal ofensa?

Ann. dijo...

Tal vez (y solo tal vez) esa caja es para damas (como moa) que tienen que ver todos los tes que tienen para asi poder decidir cual se amolda mejor a la situacion.
Ahora... Si queres ser macho, ni te ni cafe... Un scotch (no, la cinta no)... Un bourbon... Un coñac...
Eso es macho.

Eleanor Rigby dijo...

Yo no tomo té, no me gusta para nada.

Sí me gusta convidar té en mi casa, los tengo de varios sabores y eso...lo cnvido xq sé que hay gente que disfruta de esa infusión.


PD: creo q cada uno puede escribir lo que quiera, siempre hay un idiota que opina y ni siquiera firma, me pasó ya x lo que en uno de mis blogs puse moderación de comentarios.

En fin...somos libres todavia no??

Caro Pé dijo...

Sabés fantasma que éste boom de los téssss inventó el té de vainilla, creo que no lo nombraste.
Cada tanto en algunas circunstancias de las que nombrás, es bueno un tecito.

Mar dijo...

Un paladar y un olfato. Una vez alguien me dijo: "El té es gusto y olfato".
Muy bueno fantasma!