sábado, 28 de febrero de 2009

Los Pericos son argentinos y Bob es-ponja

Para los que no lo saben, cumplo mis funciones fantasmales en Belgrano desde hace poco tiempo. Antes era un espectro de un lugar más humilde. Por ello, hay algunas cosas de este barrio a las que todavía no me acostumbro. Les pongo un ejemplo:
Fui a una farmacia con la intención de comprarme una esponja de baño y se produjo este diálogo con la empleada del negocio:
F: -Hola ¿Me das una esponja?
E: -Sí ¿Qué clase de esponja estabas necesitando?
F: -(confundido) No sé, una esponja común.
E: -Bueno. Depende de qué llames "esponja común" ¿Te muestro las que tengo así elegís?
F: -(pensando que en el conurbano las cosas son más simples) Bueno, dale.
E: -(sacando cantidades industriales de esponjas y ninguna era como la idea de "esponja" que yo tengo) Ésta es un simil de oro. Está hecha con un material muy delicado que arrastra las impurezas sin dañar la piel.
F: -Ahá
E: -También tengo ésta, que está confeccionada naturalmente con hebras vegetales. En su interior tiene semillas aromatizantes.
F: -(¿para qué rayos quiero una esponja amorfa con semillas?) Mirá vos. 
E: -Justamente hoy nos entró esta variedad de esponjas temáticas con formas de frutas y esencias en su interior.
F: -(284 elefantes se columpiaban sobre la tela de una araña) Claro. A ver si me explico. Busco una esponja que tenga forma de esponja y que no tenga nada adentro más que esponja ¿Tenés de ésas?
E: -(despectiva) No. Esa clase de esponjas no las veo desde hace como 10 años.
F: -(nota mental: espantar a esta mina hoy a la noche) Dame la de las semillitas ¿Qué te debo?
Así es, señores. Ahora me baño con una esponja que parece una de esas matas de pasto seco que ruedan en las escenas de duelos de las pelis de cowboys. En cualquier momento me compro un caniche toy, también ¡Qué bajo he caído!

martes, 24 de febrero de 2009

Muletilla periodística

Este es un reporte de urgencia del Fantasma de Belgrano para decir que estoy absolutamente podrido de los periodistas que aparecen en televisión diciendo que algo les "llama poderosamente la atención".
¿A nadie le llama "mucho la atención" o le "resulta llamativo"? No, resulta que a todos les llama poderosamente la atención. ¿Tantos años estudiando en la Facultad para usar siempre la misma frase?
Encima es el único contexto en el que usan la palabra "poderosamente". Si uno escucha esa palabra ya sabe que lo que sigue en la frase es "la atención".
Sepan que me están cansando. Si no la cortan, no me van a dejar más opción que ir a buscarlos, agarrar el micrófono que tienen y metérselos por un lugar en el que va a llamar poderosamente la atención la forma en la que caminen.
¿Se les ocurre alguna frase más que haya que erradicar?

viernes, 20 de febrero de 2009

Trabajo infantil

(No se espante el lector por el título, pensando que el presente es uno de los tantos post en contra de la explotación laboral de niños. Este NO es un blog con compromiso social)
Existen algunos trabajos que son exclusivamente desempeñados por niños o adolescentes. Tareas laborales que nunca vi ser realizadas por adultos y que parecen reservadas a menores de 16 de años por algún motivo que no alcanzo a vislumbrar. 
Vamos a poner dos ejemplos:
* Los alcanzapelotas de los partidos de tenis: La tarea de estos chicos es -ciertamente- heróica. No sólo tienen que alcanzarles las pelotitas a los jugadores formando un ángulo de 90º entre su brazo y el antebrazo sino que también corren el riesgo de ser alcanzados por saques de 250 km por hora (niños de Irak, dejen de quejarse de las balas y vean lo que es sufrir en serio).
Todo esto sin mencionar que hay partidos de tenis que duran como 4 horas y tienen que quedarse todo ese tiempo ahí al rayo del sol. 
Y encima soportan a los agrandados de los jugadores de tenis, que ganan millones de dólares y no les dan las gracias por haberles alcanzado las toallas ni las pelotitas.
* Los niños cantores de la lotería: La tarea de estos batracios (no, no me vengan con que son humanos) es la de decir el número que salió sorteado pero con un tonito cantado. Es así como un simple número es convertido en música (por así llamarla). Se me podrá objetar que han escuchado a niños cantar cosas mucho peores que un número, pero responderé que aquí estamos hablando de los niños cantores de la lotería y no del abominable Grupo Menudo. 
Esta actividad siempre me llamó muchísimo la atención. Uno de los primeros recuerdos que tengo de mi infancia es a mi madre viendo en la tele el sorteo del gordo de Navidad de la lotería y a la niña cantora entonando al número ganador. Posteriormente, Riverito (infaltable) le hizo una nota de 15 minutos a la niña acerca de qué había sentido al momento de cantar el premio. "Una emoción increíble, es lo mejor que me pasó en la vida",  decía sollozando. Aquel día decidí que nunca jamás me convertiría en un niño cantor. 

martes, 10 de febrero de 2009

Nostalgia participativa

Continuando con la tónica del post de las latas de galletitas que se encuentra unos centímetros más abajo (no voy a linkearlo, no sean vagos y desciendan con el cursor a "La gran conspiración") y aprovechando que el día está lluvioso y  ayuda a la melancolía, decidí hacer un post nostálgico y participativo.
Muchos de ustedes se manifestaron a favor de la vuelta de cierta clase de galletitas y de los chicles DinOvo, lo cual me dio la idea de ampliar el espectro (cuack!)  de la temática y no poner límites a nuestros queridos recuerdos.  
Les pregunto: ¿Qué extrañan de su infancia? Puede ser cualquier cosa. Golosinas, juguetes, música, programas de televisión, juegos, personajes, costumbres ¡Todo vale!
A continuación, una pequeña lista de cosas que este fantasma recuerda con mucho cariño: 
-Avanzar y rebobinar un casette haciendo girar una birome para no gastar las pilas del walkman (las pilas eran carísimas, había que ahorrar)
-Los chicles Jirafa, que eran larguísimos y no se terminaban jamás (yo creo recordar que compré un paquete de estos chicles a los 7 años y no se me terminó hasta los 12)
-El programa infantil Nubeluz (¡díganme que no es cierto que Mónica se suicidó!... y ganaron los amarillos!)
-El dibujo animado de She-Ra (mi primera fantasía sexual, lo confieso)
-Jazzy Mel (fue amor, eeehhh, oh sí, fue amor, uuuhhh)
-Kato, el Gran Ninja Blanco (yo practicaba sus tomas en la cama... destruí 4 almohadas en ese intento)
-Grock, el recolector de estrellas (después Flavia Palmiero intentó suplirlo con el insulso Pelín, fue el comienzo de su debacle)
-Las mielcitas (yo creo que esas porquerías eran adictivas, hoy en día mataría a alguien por una)
-Los relojes con videojuegos (si tenías uno, tenías garantizado ser un chico popular en tu grado)
-Los Naranjú y las semillas de girasol (eran horribles ¿me pueden explicar por qué los consumíamos?)
-La colonia Paco (¿saben las nenas que me levanté con eso?... bueno, ninguna, ¿conformes?)

Tengo muchos recuerdos más, pero les dejo a ustedes el protagonismo. Los leo con mucha atención. Eso sí, los dejo con un clásico para que canten subidos a las mesas e incentivándolos con un "¡canten, putos!"



jueves, 5 de febrero de 2009

Amor maternal

Charla con mi compañera de trabajo embarazada (aclaro que es una conversación absolutamente real)

M: -¡Estoy re contenta! Hoy me hago la ecografía y traje para grabarla.
F: - ¡Qué bueno! ¿Es un DVD virgen o uno regrabable?
M: - No. Es un VHS.
F: - (Sorprendido) Pero... mirá que seguro que en el laboratorio ya no tienen para grabar en VHS, ¿eh? Pensá que ya casi nadie tiene video casetera.
M: - ¿O sea que me voy a tener que comprar un DVD? Yo estaba contenta porque no había gastado guita porque traje un VHS usado.
F: - (Socarrón) Seguro que tenías planeado grabar la ecografía encima de un partido que grabó tu marido.
M: - No. En este VHS está grabada la ecografía de mi primer hijo.
F: - (Sin poder creer lo que había escuchado) ¿¡¿!Y pensás grabar a tu segundo hijo sobre tu primer hijo¡?¡?
M: - Y sí. Si ya la vi un montón de veces.

Madre hay una sola... por suerte.