domingo, 29 de noviembre de 2009

Presentaciones (la teoría de la equivalencia)

"Tengo alguien para presentarte" es una frase que muchas personas le dicen a sus amigos que se encuentran solos. Es claro que no se procura presentar a personas a las que se considera incompatibles, por lo que es dable pensar que "el presentador" habrá evaluado varios aspectos a la hora de afirmar que dos personas pueden gustarse entre sí. Cuestiones tales como la inteligencia, sentido del humor y gustos musicales de las personas a las que se intenta presentar deben haber sido previstos por el intermediario. Claro está que no tienen por qué ser personas que piensen exactamente igual, pero resulta importante que las diferencias no sean lo suficientemente antagónicas como para que la presentación no sea un fiasco.
Lo que intento decir es que pocos han reparado en la trascendencia que tiene el hecho de conocer a alguien que te presenta un conocido de ambos. La otra persona es -desde la perspectiva del intermediario- algo así como nuestro equivalente del otro sexo. Y ello implica saber con una exactitud pasmosa cuál es la visión que ese intermediario tiene de nuestra persona. Conocer a esa persona simboliza el momento preciso en el que nos podemos ver a nosotros mismos desde los ojos de nuestro conocido.
Si procuran presentarnos a alguien bueno, inteligente, simpático y atractivo, es porque "el presentador" considera que también nosotros tenemos esas características. Tal presentación levantará nuestra autoestima (incluso si la presentación no resulta como esperábamos). Pero también existe la terrible posibilidad de que nuestro "equivalente" no tenga ninguna de esas características, por lo que no es difícil adivinar que -a juicio de nuestro conocido- tampoco nosotros las tenemos.
Ante esta última posibilidad, uno debe dudar entre ponerse triste por su falta de virtudes o insultar a quien los presentó. La segunda opción es siempre la más aconsejable si no se pretende pasar muchísimos años yendo al psicólogo.

23 comentarios:

CHIPI dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandroooo dijo...

Fantasma, vos estás atado dogmáticamente a una idea que, a mi juicio, es errónea, es decir, que a la gente le tienen que gustar los que se parecen a uno. Fijate lo que decís:

Si procuran presentarnos a alguien bueno, inteligente, simpático y atractivo, es porque "el presentador" considera que también nosotros tenemos esas características

¿De dónde sacás, dónde está escrito que si uno es "bueno, inteligente, simpático y atractivo" le tiene que gustar la gente con esas características?

Ya hemos discutido esto bastante cuando hablábamos del tema de las mujeres inteligentes. Y ahora, en un sentido más general, lo planteás más o menos de la misma manera. A mí me gustan las mujeres simpáticas y sencillas porque yo soy un tipo adusto y complicado.

Si me querés presentar una mina, que no sea demasiado inteligente porque no me va a gustar pero eso no significa que yo sea un burro. Pero tampoco me presentés una que sea poco sociable porque yo soy poco sociable.

Las relaciones interpersonales operan en base a la complementación, no a la superposición de características.

Por lo tanto, si alguien te presenta alguien que es igual a vos, te estaría presentando a la persona equivocada.

Como de costumbre, te llevo la contra. De todos modos, te mando saludos.

El Fantasma de Belgrano dijo...

Alejandroooo:
Concuerdo en la idea de la complementación. Pero creo que hace falta una base de similitud porque sino no hay qué complementar. Es muy difícil que personas muy diferentes entre sí se complementen más veces que las que choquen.
En cuanto a tus gustos, en el próximo post que escriba sobre algo relacionado, voy a aclarar que estas reglas no te incluyen :P

Pupolina dijo...

Me acabás de abrir los ojos. A partir de ahora voy a estar atenta a eso. Quién sabe lo que pensaron de mi cuando me trajeron a un charlatán empedernido y rompebolas XD

El Fantasma de Belgrano dijo...

Pupolina:
Te das cuenta? Son tal cual :P

Alejandroooo dijo...

Puede ser, Fantasma, como decís vos, que tenga que haber una base de similitud. No me imagino, por ejemplo, que la Madre Teresa de Calcuta pudiera haberse enamorado de Hitler. Pero vos, en tu post, planteás la similitud como factor de atracción y yo no lo veo de ese modo... Y, por favor, no hagas ninguna salvedad en relación a mis gustos personales porque me vas a hacer sentir "señalado" y "rarito". Permitime que me siga sintiendo anónimo, por favor. Desde ya, gracias.

LadyMarian dijo...

Fantasma, no estoy del todo de acuerdo con la idea de que me presenten teniendo en cuenta mis características (creo que depende del criterio que use el presentador).
Generalmente mis amigas me han presentado teniendo en cuenta sus gustos y, como tenemos gustos bastante diferentes, no me ha interesado ninguno de ellos. Han sido aburridos o no me han atraído en absoluto o, en algunos casos, me parecieron interesantes en el plano de la simple amistad (o sea, sin "agregados" ;P). Lamentablemente no se pudo dar tampoco eso porque ellos buscaban otra cosa (justamente "los agregados" jaja).

Coincido con vos en que es necesaria una base de similitud. La única vez que me enganché con un presentado fue un espanto justamente por lo que vos decís, faltaba esa base en común. Eramos totalmente opuestos en los principios, los gustos y el aspecto intelectual, por eso le puse fin. Lo rescatable de la relación no era suficiente.
No quiero ni siquiera preguntarme si el amigo en común que nos presentó creyó que yo me parecía a mi ex. Quiero creer que no porque sino es para llorar! Por suerte, el amigo en común no se caracteriza por tener neuronas ágiles, así que me consuelo con eso. ;)

El Fantasma de Belgrano dijo...

Alejandroooo:
Vos señalado? nahhhh!!! :P

Lady:
Las características del presentador también son cuestiones a tener en cuenta, es cierto.

LadyMarian dijo...

Fantasma, yo nunca hubiera dado el visto bueno a ese presentador. Espero que Alejandro no se ofenda, pero tenía ese tipo de gusto en mujeres. Lo que pasó es que yo en realidad quería que me presentara a otro que ya había visto en un cumpleaños de él, que parecía un poco tímido, pero mi amigo cambió las cosas y me presentó a éste. Uy! Estoy descubriendo que avanzo más de lo que pensaba! y con un tímido! Quizás todavía tengo arreglo! jaja

Mecha dijo...

Esta vez estoy de acuerdo con Alejandroooo.
Yo quiero que me presenten alguien que coincida con el tipo de gente que a mí me gusta y no que se "parezca" a mí, y entiendo que mis amigos se encargarán de eso.

Por lo general los hombres que me gustan, no tienen una estructura de personalidad parecida a la mía, aunque quizás haya un par de cualidades similares.

Si me presentan a alguien parecido a mí, estoy segura a que a los 5 minutos ya nos hemos puteado en 4 idiomas y, por añadidura, hemos puteado también al presentador...
jajajaja

Liz dijo...

mm no me presenten a nadie,, pre fiero con ocer sola xD

La solitaria dijo...

Hummm eso de las presentaciones de amigos, tiene pocas probabilidades de salir bien... o no?

B.E.L.P. dijo...

Coincido con lo que decís de "la base de similitud", definitivamente, y de ahí sí, se puede pasar a la complementación, en algunos aspectos, porque como vos también marcás, en alguna cosas la diferencia no lleva a complementación sino a conflicto.
En lo que no coincido ni a palos es en tu teoría de que "te presentan a alguien como vos" por dos motivos:
- Cada uno de nosotros tiene mil dobleces y por lo tanto lo que vos veas en esa persona puede no ser la pila de motivos por los cuales eligieron presentártela.
- Cada uno de nosotros tiene su punto de vista y quizáas quien vos ves como bueno, inteligente, simpático y atractivo, no lo es para otro, o viceversa.

De todas maneras, creo que la peor manera de conocer gente es por medio de "presentaciones".

P.D.: Y qué pasó con tu cena?

Disenchanted dijo...

Qué complicado este tema. Creo que sí es verdad una parte de lo que decís: se puede saber cuánto te conoce un amigo de acuerdo a la persona que pretende presentarte. También coincido en que tiene que haber un base de cosas en común, aunque sea pequeña. Pero no creo que sea indispensable tener demasiadas similitudes, yo estuve muchos años de novia y cuando miro atrás, realmente no teníamos nada en común y sin embargo fuimos muy felices.
En lo que no estoy tan de acuerdo es que tu amigo vea que vos tengas las mismas características que la otra persona. Es una cuestión de gustos; también se podría pensar que si te quieren presentar a esa persona es porque la consideran una buena candidata a ser pareja, no sólo tuya, sino de cualquiera.
Saludos.

Andrea dijo...

mmmm mirá... no tengo suerte en el asunto de que me presenten gente... mis amigas me quieren ver sola parece... tengo pocas anécdotas de ese tema y todas malas....

una vez me engañó una amiga para un cita a ciegas con un amigo del marido... completamente lo opuesto de lo que a mi me gusta.... me comí un super garrón yo.. y el obvio porque no le di ni bola pobre...

otra vez me gustaba un chico q iba al gimnasio con el marido de una amiga, y supuestamente lo invitaron a un recital que ibamos solo para presentármelo, pero jamás lo hicieron y después se echaban la culpa mutuamente por no haberlo hecho...

en fin... no creo que los "presentadores" vean en el "presentado" una copia de nosotros del otro sexo... en realidad espero que sea así... sinó mis amigos deben pensar que soy invisible... jajaja
(no iba a explicar el chiste pero por las dudas: invisible debido a que no me presentan a nadie.. no existe nadie)

María dijo...

No estoy de acuerdo con ese tipo de presentaciones "forzadas"¿?.

Creo que el amor se encuentra al otro lado de la góndola de un súpermercado.

Metafóricamente, escribiendo.

malmi dijo...

creo que falta un factor a considerar.... y es cuánto nos conoce la persona que nos hace de "celestina"... (y cuando conoce nuestras elecciones pasadas)...

si es alguien que podemos considerar un amigo en serio... creo que el tipo de personas que nos quiera presentar va a decir mucho sobre cómo nos ve...

en cambio... si es solo un conocido... mas vale no perder el tiempo tratando de sacar conclusiones por el tipo de gente con las que nos quiere emparentar...

(he descubierto que hay personas que tienen como una compulsividad por intentar emparejar gente... mas vale mantenerse lo mas alejado posible de estos especímenes... no?)

Karla la HP dijo...

Ja jaa creo que la peor parte es cuando alguien te tiene más alto de lo que realmente eres.

Y llegan y te presentan: y oyes de fondo: pensé que era más alta

Y no sabes si reírte o llorar...

Alfonsina dijo...

che Fantasma q macana, ahora me pongo a pensar en aquellos q me presentaron y el balance está bastante peleado (por no decir jodido) jajaajaj q bajón, ahora q lo pienso concuerdo c tu punto de vista. Hace rato q no pasaba por aqui, me gustó tu post sobre la falta de pasión. A veces me pasa q la pierdo por un largo tiempo, pero de repente, cuando regresa, me consume y dejo de ser yo en algunos momentos. La pasión está subestimada ja, y puede ser peligrosa. Un abrazo

Andi dijo...

Fantasma, coincido con vos 100%. Me encanta cuando alguien puede escribir este tipo de pensamientos porque cuando los tengo generalmente los olvido a los 5 segundos...

B.E.L.P. dijo...

Si será, que nos tiene sin respondernos desde el 30...

Jote dijo...

jajajajjajja
a mi una vez me dijeron eso pero vi la foto y era un espanto.. q significa? q yo tb lo soy? snif snif
besoos

Ana dijo...

La verdad es que nunca lo había pensado así pero el análisis me parece brillante. Ahora me voy a cambiar para salir: tengo que ir a buscar a unos cuantos intermediaros que he tenido a lo largo de mi vida para cagarlos a trompadas...